Prefacio:
Mi abuelo Nicolás Azcárate y Escobedo murio siendo yo muy niño. Solo tengo de el el vago y confuso recuerdo de un viejo con grandes patillas blancas, que me daba terrones de azúcar, cuando entraba a saludarlo en su cuarto, y al lado del cual, y agarrado a su mano, desde un portal de la calle del Prado, en La Habana, veia desfilar los bomberos. Este libro, que escribo por sugerencia del distinguido historiador cubano Emeterio S. Santovenia, lo he hecho utilizando, ademáás de la bibliografia que pude conseguir, los papeles que mi hermano Carlos y yo guardamos en nuestro archivo de familia y los que en el suyo conservan mis primos Fernando y Emilio Azcárate y Freyre de Andrade.
El fin de cada biografia es enseñar como fue la vida de un hombre. Para ello es necesario relacionar, además, el ambiente en que se desenvolvio. Y hay dos maneras de hacer estas cosas: la descriptiva y la explicativa. Seguire más la primera que la segunda, a fin de poder ser mejor comprendido. Quiero decir que esta biografia no tiene el menor intento de ser psicoanalitica.
Autor: Rafeal Azcarate Rosell, 1939.
Editor: Tropico
Paginas: 237 de 8 X 5 pulgadas.