Saco fue un caracter
Un renombrado escritor nuestro, en una frase brillante y cálida, como todas las que escribfa, pero en este caso poco exacta, sea dicho con los mayores respetos y sin que ello disminuya en lo más mfnimo la gran admiraci=n que por Tl hemos sentido desde niño; escribi=, a prop=sito de un paralelo entre Sanguily y Saco, que este último "no tuvo más que una musa, el miedo disfrazado de pudibunda prudencia"...
Treinta y dos años hace que lefmos ese concepto, en el libro donde se destacaban, como hechos con cinceles de fuego, los bocetos de los hombres más notables de Cuba ; y, sin embargo, nunca hemos podido compartir esa apreciaci=n, que resulta más deprimente para el ilustre bayamTs, cuanto que a continuaci=n se dice: "Sanguily, en todos sus actos y en todas sus labores no ha tenido más fuente de inspiraci=n que la Justicia"...
Lo que parece indicar que Saco no fuT favorecido por la dio- sa severa y majestuosa que sostenfa en ambas manos la balanza y el cuerno de la abundancia ; o cuando menos, que el espfritu de aquel var=n austero, "el mejor de los cubanos", al decir de Don Domingo del Monte, en carta de 26 de mayo de 1836 a Don Salus- tiano Ol=zaga ; no fuT siempre el hombre que "puede presentar- se al mundo como ejemplo de virtudes públicas y privadas." (2) Y nada más lejos de la realidad. FuT Saco un carácter inde- pendiente, fntegro y valiente, al punto que encarándose con el ge- neral Tac=n le decfa: "porque no hay nada que me arredre cuan- do grita la voz de la patria".
Autor: Federico Cordova, 1931.
Editor: Revista Bimestre Cubana. Imporenta Tipos-Molina y Cia.
Paginas: 80 de 9 X 6 pulgadas.
Esto seria un gran regalo de Navidad.